Hicieron justicia por mano Propia de esta insolita manera

En el conurbano bonaerense, ocurrió una nueva “detención ciudadana” cuando un grupo de vecinos redujo a dos delincuentes que estaban por cometer un delito. La particularidad que sumó este nuevo episodio es que los obligaron a cantar el Himno y una canción infantil.

El hecho comenzó cuando dos hombres jóvenes, que presuntamente intentaban cometer un robo, fueron atrapados por vecinos en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza, y les impusieron como castigo entonar las dos canciones. 

Con los ladrones arrodillados y rodeados por un grupo de vecinos, en un video casero se escucha decir a uno de los justicieros: “Mirame bien, no les vamos a pegar. Filmalo a los dos y que canten el Arroz con leche!”.

Los delincuentes comienzan a cantar y bajan la cabeza, para evitar que los golpeen, y el que dirige a los vecinos frena el intento de agresión y dice: “No le pegués, quiero que canten”. Allí ambos sujetos entonan la canción de cuna y aplaudiendo.

Tras un par de estrofas, el vecino que lidera la situación, les pide a los ladrones que canten el Himno Nacional Argentino y les hace una advertencia: “Ahora van a cantar el Himno, si se equivocan en el Himno, los voy a romper todo”. En ese momento, uno de los ladrones dice que no sabe el Himno y su cómplice comienza a entonar la canción patria.

“Canten más fuertes, qué no son patriotas ustedes”, le exige uno de los hombres y le pide que se pongan la mano en el corazón. Ambos sujetos hicieron caso al pedido y entonaron el Himno, uno con la mano en el pecho y el otro con las palmas de sus manos apuntando hacia el cielo.

El tenso momento siguió con una nueva advertencia de los vecinos: “No tienen que venir más para acá. No los voy a largar. No se regalen. No tienen que venir más para acá. Acá los vamos a romper todo. Los vamos a romper todo de verdad”.

Con la promesa de liberarlos, le piden, una vez más, que canten con fuerza el Arroz con Leche. Uno de los delincuentes comienza: “Arroz con leche, me quiero tomar”, dice y es interrumpido luego de equivocarse en la letra. Lo mismo le sucede al otro de los delincuentes. El video, de poco más de dos minutos, cierra: “Acá mandamos nosotros”.